Hace un par de semanas me había vuelto la inspiración, lo creí divino, hace rato que no me daban esas ganas locas de relatar alguna historia; ni siquiera este año me intereso la convocatoria de Santiago en 100 palabras. En el verano me dijeron que la felicidad era la que me hacia escribir la que me daba la inspiración y todas esas cosas. Si bien cada vez tengo más la certeza de que esa persona en realidad no me conocio y todo lo que me decia era porque queria algo más.
Estoy enamorada al maximo, y a veces más me cuesta que me salgan las cursilerias, aunque si empiezo a redactar salen palabras bonitas y de lo más profundo de mi ser.
Retomando lo escrito previamente, tenia la inspiracion y de hecho empece a escribir un cuento con sabor a vivencias y netamente personal, sentí mucha emoción al relatar ciertos momentos de mi vida, los cuales me causaron mucho dolor, escribí de tal manera que me estremeció, pensé que podria llegar y la decepción de pensar que no fuera así me quito las ganas de seguir escribiendo, demasiado realista y doloroso, quiero dejar ese capitulo atrás, y con el pasar del tiempo me cuesta cada vez más. Quiero pensar en un futuro, pero no quiero ilusionarme, trato de marcar metas a corto plazo, tengo fe en demasiadas cosas. Espero que todas funcionen tal como las he vislumbrado. Estoy contenta, pero es inevitable tener dudas, malos pensamientos y no confiar del todo. El tiempo me dará la razón o tal vez me estoy equivocando, debo creer amar y nada más!

